Qué cambia un programa de fidelización en una cafetería
Una tarjeta que se llena y luego paga no es nada nuevo. Las tarjetas de cartón llevan décadas haciéndolo, solo que se rompen, se quedan en casa y no te cuentan nada de tus clientes.
Stampino se lleva la tarjeta al móvil. El cliente la abre, tú la escaneas, el sello entra. Nada que buscar en un cajón, nada que reimprimir.
Tienes dos tipos de oferta: sellos y Cashback. Cuál te conviene depende de cada cuánto vienen tus clientes y de cuánto varían tus tickets.
En los informes ves cada cuánto vuelven los clientes y cuántos llegan al premio.
El número de clientes es ilimitado en todos los planes, así que un mes con muchas altas no te cuesta más.
A finales de 2025, los 78 negocios en Stampino habían repartido 636.299 sellos y 129.954 premios entre 57.210 clientes activos.
La oferta de sellos: 5+1 o 9+1
Con 5+1, el sexto café lo pone la casa. Con 9+1, el décimo.
En la sexta consumición el premio aparece en su pantalla, tú lo escaneas y el café cruza la barra. Nada que pedir y nada que demostrar.
La diferencia que importa no es el coste, es lo rápido que el cliente llega al premio. Si llega pronto, se acuerda de la oferta y la comenta. Hazle esperar dos meses y se olvida de que la tarjeta existe.
Cuánto tarda, según cada cuánto viene:
- Tres veces por semana: 5 sellos en dos semanas, 9 en tres. Valen las dos.
- Dos veces por semana: 5 sellos en dos semanas y media, 9 en cuatro y media.
- Una vez por semana: 5 sellos en cinco semanas, 9 en nueve. Aquí solo tiene sentido 5+1.
Por eso recomendamos 5+1 en la mayoría de los casos. Sí, das el premio más a menudo, pero la oferta se nota. Una tarjeta que no se llena nunca no fideliza a nadie.
Un sello no depende de cuánto se ha gastado el cliente, y la regla se explica en barra en una frase. Esa es su fuerza.
Cashback: cuándo gana a los sellos
Con Cashback, el cliente acumula dinero en la tarjeta. Cuánto lo decides tú: 1 € por cada 10 € gastados, que es el 10%, o 50 céntimos, que es el 5%.
Encaja cuando tus tickets varían mucho, porque también vendes desayunos, tartas, bolsas de café en grano o pedidos para dos y tres personas.
Con sellos, un cortado y un pedido de 25 € se llevan exactamente lo mismo: un sello. Con Cashback, el pedido grande acumula veinte veces más.
Todo lo que se añade al pedido sube la cantidad acumulada, así que la tarta o el segundo café tienen un motivo más para acabar en el ticket.
Una cosa a vigilar: en qué se puede gastar ese dinero. En las bebidas que preparas tú, el premio te cuesta materia prima. En botellas y envasados, donde ganas poco, la misma cantidad te cuesta mucho más. Si vendes muchos de esos, pon el 5%.
Si empiezas de cero, arranca con sellos. Son más fáciles de explicar. Tus propios tickets ya te dicen cuánto varían los importes y si merece la pena probar Cashback. También puedes tener las dos ofertas en la misma tarjeta, según el plan.
Lo que te cuesta de verdad un café invitado
Un café con leche que vendes a 1,80 € te cuesta entre 0,30 y 0,40 € de materia prima: café, leche, azúcar. En un solo, la materia prima baja a unos 20 céntimos.
El café que regalas te cuesta esa misma cantidad, no 1,80 €. Esos 1,80 € nunca los has cobrado, así que no los estás perdiendo.
El premio se paga con materia prima, no con el precio. Por eso un café invitado por cada cinco vendidos no te rompe el margen.
Hablamos de margen sobre la materia prima, no de beneficio neto: alquiler, personal y suministros salen aparte. Pon tus números y mira dónde estás.
Cómo fijar el umbral y el premio
Fija el umbral según cada cuánto viene el cliente, no según cuánto estás dispuesto a regalar. La regla práctica: un habitual debería llegar al premio en unas cuatro semanas.
- Tres veces por semana: pon de 8 a 10 sellos.
- Dos veces por semana: de 6 a 8.
- Una vez por semana: 4.
Premios que no te cuestan mucho:
- Tu café de siempre. Además es el producto por el que vuelven, así que el premio refuerza justo el hábito que te interesa.
- Bebida vegetal, un shot extra, el sirope que prefieran. Son cosas que cobras aparte, así que el cliente percibe una ganancia real mientras a ti te cuesta menos que el suplemento que sueles cobrar.
Premios que conviene evitar:
- Una taza serigrafiada o cualquier objeto promocional. Eso lo pagas en efectivo, no en café y leche.
- Un descuento sobre todo el ticket, porque también pilla las líneas en las que apenas ganas.
- Producto de reventa: bebidas embotelladas, snacks envasados. Ahí el precio de venta está pegado al coste.
Después del primer mes, mira los informes. Si los sellos suben pero los premios siguen planos, el umbral está demasiado alto y nadie llega al final. Lo cambias desde el panel, no es definitivo.
También puedes poner una caducidad
Puedes dejar la oferta sin caducidad o ponerle un límite en días, semanas o meses. La fecha aparece en la tarjeta del cliente, así ve cuánto tiempo le queda.
Cuando pasa el límite, la tarjeta se reinicia y el cliente empieza de cero: el siguiente escaneo cae en la tarjeta nueva.
El cliente recibe un aviso automático 7 días antes y otro el día anterior, así nadie pierde sus sellos sin avisar.
Un límite corto crea un motivo para volver. Demasiado corto, en cambio, y el cliente pierde los sellos y abandona la tarjeta.
Elígelo como eliges el umbral: el tiempo que hace falta para llegar al premio a su ritmo habitual, más un margen. Con dos visitas por semana y un umbral de 6 sellos, dos meses son generosos y dos semanas son brutales.
La caducidad está disponible a partir del plan Standard.
Tarjeta de fidelización para cafeterías: cómo funciona en el día a día
El cliente instala una vez la app Stampino, gratuita, desde App Store, Google Play o AppGallery, busca la cafetería y recibe la tarjeta al momento. La tarjeta de la cafetería también puede guardarse en Apple Wallet o Google Wallet.
En cada pedido el cliente abre la tarjeta y gira la pantalla hacia ti. Tú la escaneas con el móvil que tienes en barra, en lo que tarda en salir el café.
El número de clientes es ilimitado en todos los planes. Otras apps de fidelización ponen topes: tarjetas o clientes a 100 o 500, y algunas incluso a los sellos o puntos que puedes dar. Aquí no existe ninguno de esos topes.
Un programa de fidelización no produce por sí solo ni retención ni visitas. Hace falta una oferta que el cliente quiera de verdad y gente en barra que en cada pedido pregunte si tienen la tarjeta e invite al programa a quien no la tiene.
Cafizzio, Nish Coffee, Mabo Coffee, Tamper Coffee y muchas otras cafeterías de Rumanía llevan sus tarjetas en Stampino.
El plan se paga con 25 cafés al mes
Un café con leche que vendes a 1,80 € te deja alrededor de 1,45 € una vez descontada la materia prima.
Un plan arranca en 36,50 € al mes, más IVA si procede, así que se paga con unos 25 cafés de más a lo largo de un mes entero. Es menos de un café al día.
Si solo quieres la tarjeta en Apple Wallet y Google Wallet, el plan Lite arranca en 10 € al mes: con siete cafés lo tienes cubierto.
Por encima de esa línea, todo lo que trae el programa es ganancia. Y si no la cruzas, los informes te lo dicen tras el primer mes, no al cabo de un año.
Notificaciones push y premio de cumpleaños

Filtrado de Etiopía, hoy
Café filtrado de Etiopía en barra hasta mediodía. Te esperamos.
Las notificaciones push llegan a la pantalla de los clientes que se han dado de alta. Es el canal más directo que tienes hacia gente que ya sabe dónde estás, sin presupuesto de publicidad y sin algoritmos de por medio.
Manda algo solo cuando tengas algo concreto que decir: un producto nuevo en barra, el horario de fiestas, un cambio de turno. Los mensajes sin nada útil bajan la tasa de apertura de los siguientes.
El premio de cumpleaños se gestiona solo. Aparece en su tarjeta el mismo día y lo recogen en barra dentro de la ventana que hayas fijado. No tienes que apuntar ninguna fecha.
Configura la oferta de tu cafetería
Eliges el tipo de oferta, el umbral y el premio desde el panel, y puedes cambiarlos después de los primeros meses según los informes. Para escanear basta el móvil o la tablet que ya tienes en el local, y el número de clientes sigue siendo ilimitado en cualquier plan.
Empieza la configuraciónPreguntas frecuentes
¿Empiezo con 5+1 o con 9+1?
Ve con 5+1, salvo que tengas un motivo claro para no hacerlo. El cliente llega al premio casi el doble de rápido, así que la oferta se nota y se recuerda. Con 9+1 das el premio menos veces, pero para quien viene una vez por semana la tarjeta no se llena nunca y la oferta se olvida.
Empieza la configuración¿El cliente tiene que crear una cuenta?
No. La app no pide cuenta, ni correo, ni contraseña. El cliente la instala, elige tu cafetería y recibe la tarjeta, y su progreso queda ligado a su móvil. Si quiere, puede vincular una cuenta más adelante con Apple, Google o Facebook.
¿Cómo añade un cliente la tarjeta?
De dos maneras. La más rápida: escanea el QR mágico que pones en barra, en la mesa o en el escaparate, y la tarjeta le llega al móvil con un solo escaneo, sin buscar nada. Si no, instala la app Stampino, busca tu negocio y coge la tarjeta ahí. El QR mágico está disponible a partir del plan Standard, y el cartel y la pegatina se generan desde el panel.
¿Qué umbral de sellos elijo para mi cafetería?
Cuenta cada cuánto vienen tus habituales y pon una tarjeta que puedan terminar en un mes aproximadamente: 4 sellos si vienen una vez por semana, de 6 a 8 si vienen dos. Si no lo tienes claro, ve con 5+1.
¿Cuándo es mejor Cashback que sellos?
Cuando tus tickets varían mucho. Con sellos, un cortado y un pedido de 25 € se llevan el mismo sello. Con Cashback, el pedido grande acumula veinte veces más. Si vendes casi solo café de barra, quédate en sellos, son más fáciles de explicar. También puedes tener las dos ofertas en una misma tarjeta, según el plan.
¿Qué porcentaje de cashback pongo?
Empieza por el 10%, es decir 1 € por cada 10 € gastados, si el dinero se gasta en las bebidas que preparas tú. Si también puede ir a comida o a producto embotellado, donde ganas poco, pon el 5%.
¿El cliente necesita una app, y yo un escáner?
El cliente instala una vez la app Stampino, gratuita, desde App Store, Google Play o AppGallery, busca la cafetería y recibe la tarjeta de fidelización digital, que también puede guardar en Apple Wallet o Google Wallet. Tú escaneas el QR de su pantalla con el móvil o la tablet que ya tienes en el local, sin hardware adicional. El número de clientes sigue siendo ilimitado en todos los planes.
¿Caducan los sellos?
Solo si tú quieres. Puedes dejar la oferta sin caducidad o ponerle un límite en días, semanas o meses. La fecha aparece en la tarjeta del cliente y, cuando pasa, la tarjeta se reinicia y empieza de cero. La caducidad está disponible a partir del plan Standard. El cliente recibe un aviso automático 7 días antes y otro el día anterior.
¿Está incluida la carta QR?
Sí. La carta QR está incluida gratis a partir del plan de fidelización Standard. También se puede contratar por separado, si solo quieres la carta.
¿Cuánto cuesta?
Un plan con presencia en la app Stampino arranca en 36,50 € al mes, más IVA si procede. El plan Lite, solo wallet, arranca en 10 € al mes, más IVA si procede: una sola oferta, sin premios de cumpleaños y sin aparecer en la app Stampino.
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