Qué sellas en un gimnasio: el mostrador, no las entradas
Es la única decisión que importa en esta página, y es fácil equivocarse.
La primera idea de cualquiera es sellar las entradas: diez entrenamientos, uno gratis. Suena lógico y está mal por dos razones.
Primero, la asistencia ya está pagada. El socio ha soltado el mes y tú premias un comportamiento que iba a ocurrir igualmente. Segundo, el premio en una tarjeta por entradas acaba siendo casi siempre tiempo de gimnasio gratis, es decir, justo el producto del que vives. Te comes la cuota para premiar a alguien que ya pagaba.
El mostrador es lo contrario. El batido de después, la barrita, el café: cada uno es una decisión aparte, tomada decenas de veces al mes, y la alternativa no es dejarlo, es traérselo de casa o comprarlo en la tienda de la esquina. Ahí una tarjeta sí mueve el comportamiento.
El ritmo también va perfecto para los sellos. Quien entrena tres veces por semana y se toma un batido después llena una tarjeta de cinco en dos semanas. Casi ningún otro negocio tiene una frecuencia así.
Big Fitness Cluj-Napoca: tres ofertas en la misma tarjeta
Big Fitness es un gimnasio de Cluj-Napoca, en el complejo WINMARKT de la calle Bucegi. Su configuración en Stampino es exactamente esta, tal cual está en el panel:
- Barrita de proteínas: compras 7, te llevas 1 gratis.
- Batido: compras 5, te llevas 1 gratis.
- Café: compras 5, te llevas 1 gratis.
Las tres están en una sola tarjeta y el socio cambia entre ellas con las pestañas de arriba, como en la imagen junto al título. No son tres tarjetas que seguir, es una con tres filas de sellos que avanzan por separado.
En ningún sitio se sella la entrada al gimnasio. La cuota sigue siendo la cuota y el programa de fidelización vive entero en el mostrador.
Su plan permite cuatro ofertas y usan tres, así que les queda sitio para una más si quieren añadir un producto sin tocar nada de lo que ya funciona.
Por qué umbrales distintos en productos distintos
Mira otra vez sus números: 7 en barritas, 5 en batidos, 5 en café. No es una incoherencia, es justo la idea.
El umbral correcto no se elige por producto, se elige según lo que te cuesta el premio y con qué frecuencia se compra. La barrita es la más barata de las tres y la que más se lleva, así que aguanta un umbral más alto sin que el socio sienta que nunca llega al final. El batido es el producto más caro de los tres, así que su premio tiene que llegar antes.
La regla práctica: elige el umbral para que el premio caiga más o menos una vez al mes en un socio que viene con regularidad. Quien se toma un batido después de cada sesión, dos o tres veces por semana, llega a 5 en dos o tres semanas. Quien compra barritas más a menudo llega a 7 en más o menos lo mismo.
Así las tres ofertas se cierran a un ritmo parecido aunque los números sean distintos, y ninguna parece atascada.
Tarjeta de fidelización para el gimnasio: cómo empezar
En recepción, por donde se pasa igualmente.
La primera vez: el socio escanea el QR mágico del mostrador o de la entrada y la tarjeta le llega directa al móvil, de un solo escaneo. Sin cuenta, sin email y sin contraseña. La tarjeta puede guardarse también en Apple Wallet o Google Wallet.
Después, en cada compra: abre la tarjeta, elige la oferta en las pestañas y tú escaneas el código de su pantalla con el móvil o la tablet de recepción. Sin lector aparte.
Un gimnasio tiene una ventaja que pocos negocios tienen: la misma gente, varias veces por semana, durante meses. No hace falta convencer a nadie el primer día, tienes decenas de ocasiones.
En los informes ves cuántos socios se han apuntado, cuántos sellos has dado en cada oferta y cuántos premios se han canjeado, así que ves negro sobre blanco qué producto funciona y cuál no.
Cuánto cuesta y con qué se paga
Un plan con presencia en la app Stampino arranca en 36,50 € al mes, más IVA si procede.
Una barrita de proteínas se vende al público entre 2 y 3,50 € más o menos, y en el mostrador del gimnasio sale más cara. El margen en una barrita o en un batido preparado ronda el euro por unidad.
Con un margen prudente de unos 1,20 € por producto, el plan se paga con unas 30 unidades de más al mes. En un gimnasio con unos cientos de socios, es un batido o una barrita al día.
No socios nuevos. Solo productos que los socios que ya vienen te compran a ti en lugar de traérselos de casa.
Como en cualquier cuenta de este tipo, lo que queda es margen sobre el coste del producto: alquiler, sueldos y suministros salen de ahí después.
El premio de cumpleaños

¡Feliz cumpleaños!
Hoy tienes un batido invitado por el gimnasio. Pásate por el mostrador después de entrenar.
En un gimnasio tiene más sentido de lo que parece a primera vista.
El premio aparece solo en la tarjeta ese día y se canjea en la ventana que fijes tú. No llevas ninguna fecha en el calendario ni mandas nada a mano.
En un gimnasio el cumpleaños es una de las pocas ocasiones en las que hablas con el socio de algo que no sea pagar la cuota. Un batido invitado te cuesta un euro y se recuerda.
Notificaciones push a los socios

Batido nuevo en el mostrador
Hemos añadido un batido de crema de cacahuete. El primer sello también cuenta con él.
Un gimnasio tiene bajones previsibles: enero está lleno, julio está vacío, y en medio están las semanas en las que la gente lo va dejando.
Una notificación llega al móvil de los socios que tienen la tarjeta, sin depender de quién vea tu publicación. Sirve para un producto nuevo en el mostrador, para una promoción de unos días o para un aviso de horarios.
El número de socios es ilimitado en todos los planes, así que apuntar a todo el gimnasio no te cuesta más.
También puedes poner una caducidad
Puedes dejar la oferta sin plazo o poner uno, en días, semanas o meses. El plazo aparece en la tarjeta del socio y, cuando pasa, la tarjeta se reinicia.
En un gimnasio, ojo con el verano. Un socio que viene con regularidad de septiembre a junio puede faltar cuatro semanas en agosto, y un plazo corto le borra la tarjeta justo en la época en la que ya vas a la baja.
Si pones uno, que sea de al menos tres meses. Al socio se le avisa automáticamente siete días antes y un día antes. La caducidad viene con los planes de Standard en adelante.
Configura la oferta para tu gimnasio
Eliges los productos, el umbral y el premio desde el panel de administración, y los puedes cambiar tras los primeros meses según los informes. Escaneas con el móvil o la tablet de recepción.
Empieza la configuraciónPreguntas frecuentes
¿Qué sello en un gimnasio?
Lo que se compra en el mostrador: batidos, barritas de proteínas, café. Las entradas no. La asistencia ya está pagada con la cuota, y el premio en una tarjeta por entradas acaba siendo casi siempre tiempo de gimnasio gratis, que es el producto del que vives.
Empieza la configuración¿Puedo poner varias ofertas en la misma tarjeta?
Sí, y en un gimnasio compensa de verdad. Big Fitness tiene tres en una sola tarjeta: barritas a 7+1, batidos a 5+1 y café a 5+1. El socio cambia entre ellas con pestañas y cada una avanza por su cuenta. Cuántas ofertas puedes tener depende del plan.
Ver todos los planes¿Qué umbral elijo para cada producto?
Elígelo para que el premio caiga más o menos una vez al mes en un socio que viene con regularidad. Los productos más baratos y comprados más a menudo aguantan un umbral más alto, los más caros necesitan uno más bajo. Por eso Big Fitness tiene 7 en barritas y 5 en batidos.
¿Sirve para cuotas o para sesiones con entrenador?
Se puede, pero piensa qué estás regalando. Una sesión gratis con el entrenador es una hora de su agenda, no un consumible, así que el premio te cuesta el tiempo de un empleado. Si quieres premiar la fidelidad a la cuota, algo del mostrador te cuesta un euro y funciona igual.
¿El socio necesita cuenta?
No. Sin cuenta, sin email y sin contraseña. Escanea el QR de recepción, la tarjeta le llega al móvil y el progreso queda ligado al teléfono. También puede guardarla en Apple Wallet o Google Wallet. Si quiere, puede vincular una cuenta más adelante con Apple, Google o Facebook.
¿Necesito un lector?
No. Escaneas el código de la pantalla del socio con el móvil o la tablet que ya tienes en recepción. El número de socios es ilimitado en todos los planes.
¿Qué hago con los meses de verano?
Si pones caducidad, que sea de al menos tres meses, para que un parón en agosto no borre la tarjeta de un socio que viene todo el año. También puedes no poner ninguna.
¿Cuánto cuesta?
Un plan con presencia en la app Stampino arranca en 36,50 € al mes, más IVA si procede. Si solo quieres la tarjeta en Apple Wallet y Google Wallet, el plan Lite arranca en 10 € al mes, más IVA si procede, pero ahí tienes una sola oferta, no apareces en la app y no hay premio de cumpleaños.
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